Ogassa
En medio de la comarca del Ripollès, Ogassa limita con los pueblos de Ribes de Freser, Pardines, Villalonga de Ter, Camprodón,San Juan de las Abadesas, Ripoll y Campdevànol. Está formado por cinco vecindarios, de los cuales sólo dos son núcleos urbanos, Santa Maria de Vidabona, y Surroca de Baix y el barrio del Prat del Pinter. Este municipio es conocido por toda Cataluña por las minas de carbón que se explotaron entre finales del siglo XVIII y 1967. Éstas fueron las responsables de la llegada del ferrocarril al Ripollès en 1880, a fin de trasladar rápidamente el carbón hacia Barcelona.
Otro factor económico que ayudó a crecer a Ogassa fueron las industrias cementeras Balaguer y Benet.
También consta de otros atractivos de visita turística como la gran diversidad de vegetación, gracias a su gran extensión, que ofrece la posibilidad de pasear por bosques de pino silvestre, roble, haya y abedul. Además de poder contemplar zonas de matorral y áreas de pasto de alta montaña, el territorio promueve tener una diversidad de flora que contribuye a que viva una fauna muy variada. Todo esto conforma unos paisajes excepcionales y únicos, haciendo de esta zona un lugar idílico. Las cuevas y las baumas forman parte de todo su atractivo que llama a los amantes de la naturaleza, ya que se crea una vegetación exuberante.
El municipio es cruzado por numerosos torrentes, donde la abundancia de agua se hace evidente con unas diferentes fuentes que brotan dentro del municipio, llamadas La Nina, la Mona, la Dou, Can Xisquet, el Minero, del Freixe y la Font Gran, que dan cuerpo al pueblo. Nina en 1987 permitió a la población recibir una distinción como “Villa en flor de Catalunya”.
Una extensa orografía permite al excursionista adorar las montañas con sus respectivas cimas y disfrutar de diversos puntos emblemáticos de esta situación, como la Serra Cavallera, situada al norte del municipio., donde están las montañas más importantes de Ogassa. La cima más emblemática, de mayor altura de la sierra ya la vez del interior del Ripollès, es el Taga (2035m), con la característica forma de pezón, punto desde donde se puede contemplar la sierra de Ensija, el Pedraforca, la sierra del Cadí, el Puigllançada y la Tossa d'Alp. Otras cumbres pero de menor altitud serían el monte Estela (2007m), el monte de Coma d'Olla (1930m), el monte del Pla de les Pasteres (1893m) y la Portella de Ogass en (1790m). Por otro lado, igual de importante que el resto, este municipio cuenta con la montaña de Sant Amand (1854m), un punto de referencia para los excursionistas, situada entre el collado de Jou, al norte, y el collado de Coronas o de Saltor, al mediodía. Su presencia visible desde la llanura de Vic, hace que se conozca como El Balcón del Ripollès.
El municipio tiene, en el subsuelo, materiales pétreos formados en varios períodos geológicos,. Así pues, para los aficionados a la geología, Ogassa es su paraíso, debido a la génesis del carbón vinculada totalmente con los fósiles, y esta población está repleta. Este hecho hace que Ogassa tenga una serie de detalles monumentales que engloban su terreno, donde se puede contemplar cimas, fósiles e itinerarios que complementan a la perfección esta población.
Para lo más curioso, a quien le gusta la historia o el excursionista que le interesa conocer las raíces más remotas del municipio, Ogassa da la oportunidad de adentrarse en el período medieval gracias a todo el patrimonio arquitectónico basado en numerosas iglesias románicas. Disfrutar de toda la arquitectura más íntima y personal que lucen estas parroquias hace indispensable visitar la de San Julián de Saltor (s. XI), Santa María de Vidabona (s. XIII) y la capilla de Santa Bárbara (1881-1882), que fue edificada por los mineros para que los protegiera de la minera para que los protegiera de la minera. Otros lugares también interesantes son la iglesia de Sant Martí de Ogassa (s.XI) y Sant Martí de Surroca (s.XI).
La ganadería ha sido y es una de las principales fuentes de ingresos por la economía del municipio. La mayoría del ganado pasto en los montes comunales de Ogassa y de Surroca. Hay variedad de ganado, pero las vacas y ovejas son las que dibujan el paisaje Ogassenc. En verano, pastan en lo alto del municipio, en cambio, en invierno se pueden ver en las laderas de menor altitud.
Sin embargo, la Fiesta Mayor es el evento más importante de la población, que tiene lugar el primer fin de semana de diciembre. No faltan misas, sardanas, bailes típicos y conciertos.
Las fiestas que se celebraron hasta la formación de los núcleos mineros están relacionadas con las iglesias primitivas del municipio. La fiesta de la hermandad se celebra en verano y tiene una duración de tres días, donde las diferentes actividades están pensadas para todas las edades y disfrutan pequeños y mayores.
Lugares de interés
La Fuente del Minero
Una de las fuentes más emblemáticas del municipio, estrechamente vinculada al pasado minero de Ogassa. El agua que brota recuerda la importancia de esta actividad en la vida cotidiana del pueblo y es un punto habitual de paso para excursionistas y caminantes. Un lugar ideal para entender la relación entre el pueblo y la minería.
La Fuente del Freixe
Situada en un entorno natural sombrío, esta fuente recibe el nombre de los fresnos que la rodean. Es un lugar tranquilo, ideal para tomar una pausa durante un paseo y disfrutar del paisaje verde y húmedo característico del Ripollès. Especialmente agradable durante los meses más calurosos.
La Font Gran
Una de las fuentes más conocidas del municipio, con un caudal importante y muy apreciado por los vecinos. Forma parte del conjunto de fuentes que han contribuido a la distinción de Ogassa como Villa en flor de Cataluña. Un espacio que combina naturaleza, agua e identidad local.
Iglesia de Sant Julià de Sator
Templo románico del siglo XI, situado en un entorno elevado y solitario que invita al recogimiento. Es una de las joyas del románico rural del municipio y un testimonio vivo del pasado medieval de Ogassa. Su ubicación ofrece una experiencia de calma y desconexión.
Iglesia de Santa María de Vallbona
Construcción del siglo XIII, de origen monástico, ubicada en un paraje de gran belleza natural. Su arquitectura sencilla y el entorno boscoso hacen de este lugar un espacio muy especial para los amantes de la historia y la naturaleza. Es un lugar ideal para combinar cultura y paseo.
Capilla de Santa Bárbara
Edificada entre 1881 y 1882 por los mineros, esta capilla está dedicada a Santa Bárbara, patrona de los mineros. Simboliza la devoción y la dureza del trabajo minero, y es uno de los espacios con mayor carga emocional del municipio. Un punto clave para entender la fe y la vida cotidiana de los trabajadores.
Iglesia de Sant Martí Surroca
Iglesia románica del siglo XI, situada en el núcleo de Surroca. Destaca por su carácter austero y por formar parte del conjunto patrimonial medieval del municipio. Conserva la esencia de las parroquias rurales de alta montaña.
Los Fósiles
Ogassa es un referente geológico gracias a la presencia de numerosos fósiles vinculados a la formación del carbón. Estos elementos hacen del municipio un auténtico paraíso para los aficionados a la geología y la historia natural. Una visita ideal para aprender y observar el pasado remoto del territorio.
La cima de Taga
La cima más emblemática del municipio y uno de los más altos del interior del Ripollès. Su forma característica y las espectaculares vistas panorámicas lo convierten en una excursión imprescindible. Desde la cima se pueden contemplar algunos de los grandes macizos del Pirineo catalán.
Cuello de yugo
Paso natural situado entre el Taga y la cima de Sant Amand, muy frecuentado por excursionistas. Es un punto estratégico de comunicación y un excelente mirador natural sobre el Ripollès y la plana de Vic. Un lugar ideal para detenerse y disfrutar del paisaje.
La cima de Sant Amand
Conocido como el Balcón del Ripollès, esta cima es visible desde la llanura de Vic y ofrece vistas amplias y espectaculares. Es uno de los puntos más queridos por los excursionistas y amantes de la montaña. Su silueta es referente visual del municipio.
El refugio
Espacio pensado para dar cobijo a los excursionistas, especialmente a los que recorren la Serra Cavallera o ascienden a las principales cimas del municipio. Un punto de descanso clave en la red de rutas de la zona. Facilita la práctica del senderismo y las travesías de montaña.
El patrimonio vinculado a las explotaciones mineras de carbón
Restos de explotaciones, galerías, edificios e infraestructuras que explican el pasado industrial y minero de Ogassa, activo hasta 1967. Este patrimonio permite entender la transformación económica y social del municipio. Un legado que forma parte esencial de la memoria colectiva del pueblo.