Carme
828 Habitantes
11,7 km²
351 m
Este pueblecito del Anoia conserva pequeños rincones donde parece que todo se detenga, si no fuera por los toques de la campana, que suena y resuena en manos del campanero. La riqueza del acuífero natural alimentó históricamente los riegos de las huertas y los molinos de harina, de aceite, de paños y papeleros que ya han desaparecido o han caído en el olvido. Uno de los lugares más queridos por los vecinos es el Santuario de Coll Bas, del que ya hay referencias en el s. XIII.