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El Masroig

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Comarca: Priorat · Provincia: Tarragona
477 Habitantes 15,5 km² 192 m

El Masroig es uno de esos pueblos del Priorat que invitan a descubrir la comarca sin prisas. Rodeado de viñedos, olivos y paisajes modelados durante siglos por la agricultura, este municipio conserva un valioso patrimonio histórico, tradiciones muy arraigadas y algunos rincones excepcionales desde donde contemplar el valle del río Siurana y la sierra de Montsant.

Pasear por sus calles, visitar las bodegas, acercarse hasta la ermita de les Pinyeres o seguir antiguos caminos de campesinos y mineros es una magnífica manera de conocer la esencia del Priorat.

Historia y tradiciones de El Masroig

La historia de El Masroig se remonta muchos siglos atrás. Aunque la población es probablemente de origen islámico, su territorio ya había estado habitado mucho antes.

En el Puig Roig del Roget se han localizado importantes restos de un asentamiento protohistórico, mientras que la situación estratégica del coll de les Pinyeres, una magnífica atalaya sobre el curso del río Siurana, hace pensar que también existieron fortificaciones de época ibérica posteriormente aprovechadas por otras civilizaciones.

El núcleo actual de El Masroig probablemente nació a partir de un grupo de masías. Su topónimo se ha relacionado tradicionalmente con la unión de las palabras mas y roig, aunque otra interpretación lo vincula con una “mano roja”, elemento que también aparece en la simbología del escudo local.

Tras la conquista cristiana, el territorio pasó a manos de los Castellvell y, posteriormente, de los Entença, vinculados al Condado de Prades. Una parte del término también estuvo relacionada con los dominios de la Cartuja de Escaladei.

La historia de Les Pinyeres

El desaparecido pueblo de Les Pinyeres forma una parte inseparable de la memoria de El Masroig. Tras la conquista de Siurana recibió carta de población y buena parte de su territorio quedó bajo la jurisdicción de Escaladei.

La tradición explica que, en el contexto de las guerras que sacudieron el territorio entre los siglos XVII y XVIII, el pueblo fue incendiado. Una leyenda local relata que los habitantes se enfrentaron a los abusos de un capitán y sus soldados y que, como represalia, los invasores contaminaron las aguas y destruyeron las casas con fuego. Solo se habría respetado la pequeña iglesia.

Tras la destrucción, el término de les Pinyeres acabó incorporándose a El Masroig.

Uno de los símbolos más curiosos de esta unión es una antigua pila de agua bendita conservada en la iglesia de El Masroig, decorada con los escudos de los dos pueblos y un tercer emblema que los integra.

Lugares de interés

Iglesia parroquial de Sant Bartomeu

Dedicada al patrón de la población, la iglesia de Sant Bartomeu es uno de los edificios más destacados de El Masroig.

El templo actual fue inaugurado en el año 1883, en un momento de crecimiento de la población que hizo necesaria una iglesia de mayores dimensiones que el antiguo templo situado en la plaza de la Vila.

De estilo neoclásico y construida con la participación de los habitantes del pueblo, sorprende especialmente por sus dimensiones. En el interior conserva también un interesante pavimento tradicional de baldosas de barro.

Los lavaderos municipales

Los antiguos lavaderos municipales son una pequeña joya de la arquitectura popular de El Masroig.

Fueron construidos en el año 1912, coincidiendo con la llegada del agua canalizada al pueblo. El espacio conserva dos grandes pilas y un pavimento de losas de piedra.

Más allá de su valor arquitectónico, los lavaderos permiten imaginar una época en la que estos espacios eran también lugares de encuentro y socialización de la vida cotidiana.

Ermita de la Mare de Déu de les Pinyeres

En uno de los lugares más privilegiados del término se alza la ermita de les Pinyeres, situada sobre una magnífica atalaya por encima del río Siurana.

Desde este punto se abre una espectacular panorámica del paisaje del Priorat, con la sierra de Montsant como gran telón de fondo y vistas hacia varios pueblos de la comarca.

La ermita corresponde a la antigua iglesia del desaparecido pueblo de les Pinyeres. Del templo original se conservaron algunos muros y la fachada, y el edificio fue reconstruido en el siglo XVIII siguiendo criterios de estilo neoclásico.

Cada primavera el lugar recupera todo su protagonismo con la celebración de la Festa de la Mare de Déu de les Pinyeres.

Yacimiento protohistórico del Puig Roig del Roget

El Puig Roig del Roget es uno de los espacios arqueológicos más interesantes del Priorat.

Situado en una colina sobre la margen derecha del río Siurana, ocupa una posición estratégica en un antiguo cruce de caminos que comunicaban el interior del Priorat con la ribera del Ebro y las tierras de poniente.

El poblado, de unos 1.200 m², estuvo ocupado entre el final de la Edad del Bronce y los inicios de la Edad del Hierro, aproximadamente entre los siglos IX y VII a. C.

Las excavaciones arqueológicas iniciadas en el año 1977 han permitido conocer buena parte de su estructura y recuperar numerosos objetos relacionados con la vida de sus habitantes.

Hoy resulta especialmente interesante porque permite observar casi toda la planta del antiguo poblado. Diversos paneles interpretativos ayudan al visitante a entender cómo eran las construcciones, cómo vivían sus habitantes y qué importancia tenía este asentamiento.

El propio nombre del Puig Roig está relacionado con los característicos materiales rojizos —areniscas y conglomerados— que forman la colina.

 

Senderismo y paisaje en El Masroig

Una de las mejores maneras de descubrir el término es calzarse las botas y seguir los antiguos caminos que durante siglos utilizaron campesinos, mineros y habitantes de los pueblos de la zona.

Las barracas del camino real de El Masroig a Falset

La piedra seca es una de las expresiones más características del paisaje agrícola del Priorat.

Barracas, muros y otras construcciones forman parte de un patrimonio creado pacientemente por generaciones de campesinos que transformaron laderas y terrenos pedregosos en espacios aptos para el cultivo.

A lo largo de el antiguo camino real de El Masroig a Falset se pueden observar magníficos ejemplos de este tipo de construcción, entre los que destacan varias barracas tradicionales perfectamente integradas en el paisaje.

Recorrer este camino es también una manera de entender la relación entre el hombre, la piedra y la tierra en el Priorat.

Fiestas y tradiciones de El Masroig

Las fiestas locales son una magnífica ocasión para descubrir la vertiente más viva y tradicional del municipio.

Festa Major de Sant Sebastià

La Fiesta Mayor de invierno, dedicada a Sant Sebastià, se celebra alrededor del 20 de enero.

La jornada conserva numerosos elementos tradicionales: una gran hoguera en la plaza de la Vila, el desayuno popular, la recogida de los guilandos, la bendición de las cocas de Sant Sebastià y el tradicional baile de cocas.

Entre las danzas destaca especialmente la jota del Coco Pere, propia de El Masroig.

Festa de la Mare de Déu de les Pinyeres

El primer sábado después de Pascua, vecinos de El Masroig y visitantes se reúnen en la ermita de les Pinyeres para celebrar una de las fiestas más queridas del municipio.

La jornada combina celebración religiosa, bailes tradicionales, sardanas y un ambiente de romería popular en un entorno natural privilegiado.

Después de la fiesta, la imagen de la Mare de Déu es trasladada a pie hasta el pueblo, donde permanece durante unos días antes de regresar de nuevo a la ermita.

Fira Masroig Vi Solidari

El vino también se convierte en protagonista de una iniciativa con finalidad solidaria: la Fira Masroig Vi Solidari.

Celebrada habitualmente durante el mes de junio, reúne bodegas del municipio en una jornada de catas y actividades destinada a recaudar fondos para la investigación contra el cáncer infantil.

Sant Joan y otras celebraciones

La verbena de Sant Joan se celebra con la llegada de la Flama del Canigó, el encendido de la hoguera y los espectáculos de fuego de la Colla de Diables Coco Pere.

El calendario festivo se completa con la Trobada de Puntaires durante el verano, la Fiesta Mayor de Sant Bartomeu alrededor del 24 de agosto, los actos del Onze de Setembre y la Semana Cultural en otoño.

El Masroig, un Priorat por descubrir sin prisas

El Masroig combina muchos de los ingredientes que hacen especial una escapada al Priorat: patrimonio, arqueología, vino, paisaje y tradiciones.

Es un destino ideal para combinar una visita a las bodegas con una ruta a pie entre viñedos, descubrir construcciones de piedra seca, contemplar las vistas desde les Pinyeres o retroceder casi tres mil años en el yacimiento del Puig Roig del Roget.

Un pequeño pueblo con una larga historia y un territorio que invita, sobre todo, a caminar, observar, degustar y disfrutar del Priorat sin prisas.

Foto cabecera:  Juan Emilio Prades Bel - Wikimedia Commons - CC BY 4.0

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