L'Espluga de Francolí
Rodeada por el río Francolí y las montañas de Prades se encuentra l'Espluga de Francolí, una población de la comarca de la Conca de Barberà situada en el interior de la provincia de Tarragona.
Su nombre procede del latín «spelunca», que significa cueva. Su significado es totalmente apropiado, ya que en 1853 se descubrió en este territorio la cueva de la Font Major. Esta cueva ha sido catalogada como una «gran cavidad», pues supera los 3.590 metros de galerías. Además, por ella transcurre un río subterráneo que sale al exterior a través de la Font Major. Esta fuente está considerada el nacimiento del río Francolí. Asimismo, desde que se descubrió la cueva se halló en ella un yacimiento arqueológico que demuestra la presencia humana en su interior.
La población cuenta con varios museos y espacios visitables, como las Cuevas de l'Espluga, donde se puede realizar una visita guiada por el interior de estas cavidades; el Museu Terra, para conocer el pasado, el presente y el futuro del mundo rural; la Fassina Balanyà, antigua fábrica de aguardiente, y la Ruta Templaria y Hospitalaria por el casco antiguo de la localidad.
También cabe destacar el antiguo hospital de la Orden de San Juan, creado por los caballeros hospitalarios entre los siglos XV y XVI.
Adentrándonos en la historia, se cuenta que en 1837 se ocultaron bajo las escaleras de la antigua iglesia de San Miguel los restos de los reyes catalanes, ya que habían sido profanados en el Monasterio de Poblet. La iglesia fue incendiada durante la Tercera Guerra Carlista, en 1873.
La proximidad del Monasterio de Poblet y su gran importancia han propiciado la incorporación de diversos servicios en la localidad para complementarlo. No obstante, tradicionalmente, la economía de este municipio se basaba en la agricultura.
En cuanto al entorno natural de esta localidad, podemos observar que, por un lado, predomina el bosque al sur y, por otro, la sierra, los campos y los barrancos. En medio de este paisaje se esconde la ermita de la Santísima Trinidad.
Atractivos
Las Cuevas de l'Espluga. La extensa cueva discurre por el subsuelo del actual núcleo urbano de l'Espluga de Francolí. Las exploraciones espeleológicas iniciadas en 1956 han permitido recorrer y cartografiar hasta la actualidad 3.600 metros de galerías, que la convierten en una de las cuevas formadas en roca de conglomerado más largas del mundo.
Los hallazgos arqueológicos del interior de estas cavidades demuestran que estuvieron ocupadas desde el Paleolítico y a lo largo de la historia. El último descubrimiento tuvo lugar el 30 de octubre de 2019, cuando un equipo del IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social) encontró un santuario paleolítico formado por más de 280 grabados, los más antiguos de hace más de 37.000 años.
Este santuario es el más antiguo descubierto hasta la fecha en Cataluña, por lo que este hallazgo se ha convertido en un referente de la historia de la arqueología catalana. Actualmente no se permite visitar este espacio, pero es posible comprenderlo y ver imágenes a través de un audiovisual.
Las visitas a las cuevas son siempre guiadas e incluyen un recorrido por las distintas etapas de la prehistoria en las que se ha podido constatar la presencia humana, además de una explicación sobre la formación geológica de la cavidad.
El Museu Terra, con más de 5.000 metros cuadrados, es uno de los museos etnológicos de referencia del país. Cuenta con una extensa exposición permanente que permite conocer cómo era la vida en el mundo rural de Cataluña —y, por extensión, del Mediterráneo— antes de la Revolución Industrial, cómo es en la actualidad y cómo podría ser en el futuro. Además, dispone de un gran jardín etnobotánico, un magnífico espacio lúdico y educativo dedicado a preservar los conocimientos ancestrales sobre las plantas y los productos de la huerta.
El museo actúa como centro cultural, con una amplia programación de actividades para todos los públicos, exposiciones temporales y grandes eventos.
La Bodega Modernista fue proyectada por Lluís Domènech i Montaner y construida por su hijo Pere Domènech i Roura en 1913. Por su majestuosidad se la conoce como la «catedral del vino».
Fassina Balanyà de l'Espluga de Francolí era una industria familiar dedicada al proceso de obtención de alcohol a partir del orujo de la uva. La fábrica, que data de mediados del siglo XIX, permaneció en funcionamiento hasta la década de 1950 y cerró por diversas circunstancias, entre ellas la necesidad de realizar una importante reforma que sus propietarios no pudieron asumir.
La antigua fábrica de alcohol —la «fábrica del orujo», como la llamaban los trabajadores— volvió a abrir sus puertas en 2009 con una función muy distinta. Es uno de los 25 museos industriales del Sistema del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, donde se muestra el funcionamiento de la fassina durante los años de la posguerra civil española. El visitante puede conocer los procesos productivos para obtener alcohol y sus derivados a partir del orujo, las herramientas que se utilizaban y la sociedad formada por las personas que participaban en esta actividad. También puede comprenderse su importancia durante la Revolución Industrial de Cataluña, que permitió un desarrollo acelerado del tejido industrial.
Rutas. Desde l'Espluga de Francolí se pueden realizar diferentes rutas de senderismo por las montañas de Prades. Una de ellas conduce a la Santísima Trinidad, un espacio de ocio y recreo.
Gastronomía. No podemos olvidarnos de los deliciosos dulces de l'Espluga: los famosos carquiñolis, los vanos y los barquillos. Tampoco deje de probar el Aceite DOP Siurana ni sus vinos con DO Conca de Barberà.
Otros lugares visitables
Les Masies y las Brigadas Internacionales
El espacio de memoria. Desde 2022, el espacio de memoria de Les Masies y las Brigadas Internacionales, situado en el edificio del Albergue L'Espluga de Francolí Xanascat, forma parte de la Red de Espacios de Memoria del Memorial Democrático, bajo la titularidad del Ayuntamiento de l'Espluga de Francolí. El edificio puede visitarse y en el patio hay instalados varios paneles en formato de exposición sobre la despedida de las Brigadas Internacionales y el periodo de la Guerra Civil en Les Masies. Se trata de una herramienta pedagógica impulsada por el Camp d'Aprenentatge Els Monestirs del Cister.
En el exterior del edificio se encuentra el mural dedicado a las Brigadas Internacionales, obra del artista gráfico Roc BlackBlock. El mural forma parte del proyecto Murs de Bitàcola, una iniciativa de memoria colectiva que, mediante el arte mural, ilustra episodios de la historia de las Brigadas Internacionales en todo el mundo. Esta iniciativa vincula el arte urbano con el patrimonio histórico como herramienta pedagógica y visual que acerca, visibiliza y realza los episodios propios de la memoria de cada comunidad.
La propuesta reproduce una de las imágenes de la despedida de las Brigadas Internacionales en Les Masies, obra del fotógrafo Robert Capa, mediante una intervención de gran formato que muestra a un grupo de brigadistas.
Iglesia Vieja de l'Espluga de Francolí
La iglesia vieja de San Miguel es una obra de comienzos del gótico, con notables influencias cistercienses tanto en su estructura como en sus escasos y austeros elementos decorativos. En este sentido, cabe destacar la proximidad geográfica de los monasterios cistercienses de Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges.
En 1837 se ocultaron en ella los restos de los reyes de la Corona de Aragón, enterrados en el Monasterio de Poblet, que habían quedado abandonados dos años antes durante el estallido revolucionario y la exclaustración de los monjes.
En 1923, la iglesia fue declarada monumento histórico-artístico del Estado y Bien Cultural de Interés Nacional. En 1997, con motivo de los 700 años de su construcción, se restauró el campanario. Actualmente, se puede subir libremente a la torre, escenario de diferentes enfrentamientos y asedios bélicos. A través de un espacio expositivo se puede conocer la historia del edificio, escuchar los toques históricos de campanas y contemplar la localidad desde una de sus principales atalayas.
Visitas libres y gratuitas con ascenso a la torre del campanario: los sábados, de 10:00 a 19:00 h, con subida al campanario hasta las 18:30 h; y los domingos y festivos, de 10:00 a 13:30 h, con subida al campanario hasta las 12:00 h.
Visitas guiadas bajo demanda en el 616 620 006.
Adoquines Stolpersteine
Memoria a pie de calle en l'Espluga de Francolí
En l'Espluga de Francolí, la memoria histórica también se encuentra en sus calles. Las Stolpersteine —literalmente, «piedras que hacen tropezar»— son pequeños adoquines colocados en el pavimento que recuerdan a personas deportadas a los campos de concentración nazis.
Este proyecto, creado por el artista alemán Gunter Demnig, convierte el espacio público en un lugar de recuerdo. Cada adoquín incorpora una placa de latón con el nombre y la historia esencial de la víctima y se instala frente a su última residencia conocida.
Con más de 75.000 adoquines repartidos por Europa, las Stolpersteine conforman la mayor red de memoria descentralizada del mundo. L'Espluga de Francolí se suma a ella para preservar el recuerdo de sus vecinos y vecinas que sufrieron la deportación nazi.