Llanars
Con una extensión de 24,9 km², situado a medio camino de Camprodon y Vilallonga de Ter, a 983 metros sobre el nivel del mar, encontramos el pequeño pueblo de Llanars, dominando un paisaje abierto y soleado entre prados y campos que son los más llanos y uniformes del Alta Vall de Ter. Pertenece a la comarca del Ripollès.
El pueblo de Llanars es el núcleo principal del municipio, el cual comprende, además, los vecindarios de Llanarès y Espinauga, y los caseríos de Feitús y del Riberal de Feitús.
La iglesia parroquial de Sant Esteve ocupa el centro del núcleo urbano. Las viviendas más antiguas, establecidas en el lado norte de la iglesia, se alzan en unas calles estrechas y de poca longitud, que no siguen ninguna distribución simétrica.
El pueblo de Llanars es actualmente, sin lugar a dudas, uno de los municipios de la comarca del Ripollès con un índice más elevado de crecimiento urbanístico.
Los primeros asentamientos humanos establecidos en Llanars datan de la Edad del Bronce. De los dos vestigios prehistóricos que hay en el municipio, lo más importante es la cueva de la Rendilla; esta está situada en la base de una formación caliza, a unos cien metros de desnivel respecto a la riera de Feitús.
La otra cavidad, conocida con la denominación de las Salines, presenta unas características similares a la cueva de la Rendilla.
Los lugares de interés más destacables son: La iglesia parroquial de Sant Esteve, el edificio de la Rectoría y la cueva de la Rendilla.