Cervera
Cervera es la capital de la comarca de La Segarra, en la provincia de Lleida. Históricamente, sus orígenes se remontan al siglo XI, cuando tres familias campesinas decidieron habitar esta zona despoblada de La Segarra. A partir de aquí se inició el poblamiento del territorio fortificado por una muralla. Después de varias idas y venidas, la población de Cervera fue premiada por su fidelidad a la corona borbónica, de modo que se le concedió el privilegio de construir en esta población una gran universidad central y abolir el resto de universidades que había en territorio catalán con el Decreto de Nueva Planta. Solo este hecho significó un aumento de importancia para la población y, por tanto, el establecimiento de comercios, industrias y otros elementos económicos que dieron vitalidad a la zona.
Así pues, dentro de su término es del todo necesario visitar la citada universidad, construida entre 1718 y 1740 y de estilo neoclásico con ornamentos barrocos. También hay que pasear por los rincones de la villa que nos invitan a conocer otros elementos esenciales como las murallas, del siglo XIV; la Paeria de Cervera; la Plaza del Fossar; la Calle Mayor; o el Hospital de Berenguer de Castelltort, también del siglo XIV. Muchos de los elementos mencionados anteriormente pueden conocerse a través de visitas guiadas que nos ayudarán a entender cómo ha llegado a crecer Cervera y nos adentrarán en su historia.
Además, Cervera también destaca por la gran presencia de edificios religiosos como la ermita románica de Sant Pere Gros, que es el último resto vinculado al monasterio de Ripoll, la iglesia gótica de Santa María o la iglesia románica de Sant Miquel de Tudela, situada en las afueras de la población, la de Sant Antoni, construida entre los siglos XIII y XVIII, o el Convento de Sant Agustí, que aún hoy mantiene su fisonomía medieval.
Lugares de interés
La Calle Mayor
Por su ubicación sobre una colina, la villa se desarrolló de forma alargada.
La Calle Mayor refleja esta característica, ya que serpentea siguiendo la forma del terreno. A lo largo de su recorrido encontramos diversos edificios singulares que nos hablan de su pasado esplendoroso. Entre ellos podemos observar casas señoriales como Cal Razquin, antigua residencia de los señores de Pedrolo, así como Cal Sabater o la casa del marqués de Campmany.
El Callejón de las Brujas
En sus inicios, Cervera era una villa cerrada, donde las paredes exteriores de las casas hacían la función de murallas defensivas del primer núcleo.
El callejón de las Brujas se formó más adelante, cuando los balcones de las casas que daban a los huertos se fueron cerrando progresivamente, creando el espacio tan particular y el encanto que lo caracteriza.
Las horcas
Situada en la parte de levante, un poco alejada de la ciudad, encontramos esta curiosa estructura de piedra caliza, que antiguamente había sido el lugar público donde se ajusticiaba a los delincuentes condenados a morir en la horca.
Plaza Santa Anna
Antes de adentrarnos por la Calle Mayor, encontramos la plaza de Santa Anna. En este punto, al final de la Calle Mayor, la ciudad se cerraba con el portal de Santa María. En el año 1375 se construyó sobre este portal una capilla dedicada a Santa Anna, pero posteriormente fue trasladada a un ángulo de la calle que acabó tomando su nombre.
La Plaza Mayor
De aspecto simétrico y unitario, gracias a las reformas impulsadas por el rey Carlos IV con motivo de las fiestas de proclamación del año 1789.
También hay que destacar la parte que se conserva de los soportales, construidos a partir del año 1401, que antiguamente recorrían toda la Calle Mayor. Actualmente, sin embargo, solo se mantienen dos tramos en la Plaza Mayor y dos más al final de la calle.
Hoy en día es el espacio principal donde se celebran muchos eventos y fiestas, como San Juan, el Aquelarre o la Fiesta Mayor, entre otros.
La Muralla
Las murallas que se conservan en Cervera son principalmente de época medieval y fueron construidas entre los siglos XIV y XV, durante el reinado de Pedro el Ceremonioso. Se levantaron sobre un recinto anterior del siglo XIII.
Todo el conjunto del circuito amurallado llegaba casi a los 3.000 metros de longitud. La fortificación se completaba con un foso de unos ocho metros de anchura, así como con barbacanas, taludes, almenas, manteletes, cadalsos y caminos de ronda que permitían la instalación de bombardas.
El Campanario
El robusto campanario de Santa María de Cervera, de unos 50 metros de altura y de estilo gótico, data de los siglos XIV y XV. Se alza sobre la Colegiata de Santa María y la Paeria, y ofrece una espectacular vista de la Plaza Mayor y de la ciudad.
Los toques: las campanas de Cervera continúan siendo tocadas por los campaneros de manera totalmente manual, tal como se hacía hace cientos de años. Este hecho constituye una sorprendente excepción.
La iglesia de Santa María
Edificio empezado a construir a finales del siglo XIII, se levantó principalmente durante el siglo XIV y quedó terminado en el siglo XV.
Cabe destacar los ventanales trabajados por Colí de Maraya, así como la escultura de la Virgen con el Niño situada junto a la portalada románica de la sacristía y la Virgen Morena del Coll de les Savines. Otra característica remarcable es que el campanario está encajado entre la iglesia y la Paeria, y que contiene seis campanas que todavía hoy se hacen girar manualmente.
BCIN (Monumento declarado Bien Cultural de Interés Nacional).
La Universidad
Seguramente es el edificio más importante y representativo de la ciudad, por la gran relevancia que ha tenido en su historia. Se trata de un edificio cerrado, organizado alrededor de tres patios interiores.
La fachada principal es de estilo barroco, construida con sillares de piedra y presidida por una portalada flanqueada por dos columnas a cada lado. Sobre la portalada se alza la figura de la Inmaculada Concepción, patrona de la institución.
En el punto más alto de la fachada destaca la corona real, que recuerda su fundación monárquica. La capilla o paraninfo acoge un magnífico retablo dedicado a la Inmaculada, que era la patrona de los estudiantes.
BCIN (Monumento declarado Bien Cultural de Interés Nacional).
El monumento de la Generalitat
Obra de J. M. Subirachs, representa la restauración de la Generalitat de Catalunya. En uno de los cuatro pilares —que simbolizan las cuatro barras de la senyera— aparecen grabados algunos de los hitos más importantes de nuestra historia.
El Sindicato
Obra de César Martinell, discípulo de Gaudí, destaca por su contraste arquitectónico: combina los típicos arcos parabólicos propios de la arquitectura modernista con la base rectangular del edificio.
Su función principal era albergar la maquinaria de la harinera y facilitar servicios agrícolas, con el objetivo de abaratar los costes de consumo y reducir al máximo la dependencia de intermediarios, de manera que el campesino pudiera obtener un mayor beneficio.
BCIN (Monumento declarado Bien Cultural de Interés Nacional).
La Paeria de Cervera
Edificio barroco del siglo XVII, ampliado durante el siglo XVIII, situado en la Plaza Mayor. En la fachada de este majestuoso edificio destacan las ménsulas situadas bajo los balcones. Cada grupo representa, de derecha a izquierda, las virtudes que debían tener los comerciantes, los cinco sentidos y diversos motivos relacionados con la prisión.
BCIN (Monumento declarado Bien Cultural de Interés Nacional).
Sant Pere el Gros
Situada en la carretera de Vallfogona, es una pequeña iglesia románica de planta circular con espadaña. Actualmente, es el único resto que se conserva del conjunto monástico que había estado vinculado al monasterio de Ripoll.
BCIN (Monumento declarado Bien Cultural de Interés Nacional).
Sant Francesc
Conjunto arquitectónico formado por la iglesia y el convento de Sant Francesc —este último actualmente en ruinas— situado en un extremo de la ciudad e integrado dentro del casco antiguo.
Las primeras noticias del conjunto datan del año 1235, a raíz de una donación de tierras hecha por el rey Jaime I. La iglesia es de una sola nave, cubierta con tres tramos de bóvedas de crucería y con un coro elevado a los pies. La cabecera es poligonal y presenta cinco tramos con diversas capillas laterales.
En el lado de la epístola hay seis capillas de alturas, anchuras y profundidades distintas. En cuanto a las capillas del lado del evangelio, hay cuatro de estilo gótico y la de Sant Antoni de Pàdua, construida en el siglo XVIII, con cubierta de cúpula y un camarín posterior.