Vila-sana
688 Habitantes
19,1 km²
249 m
A finales del siglo XIX, la construcción del canal de Urgell y la llegada del agua permitieron la introducción masiva de cultivos de regadío y la reproducción de especies vegetales de ribera. El paisaje, salpicado de plátanos, chopos, fresnos o sauces, la suavidad del relieve y la presencia de pequeñas poblaciones hacen de este territorio un lugar idóneo para rutas familiares en bicicleta. Una gastronomía original y sabrosa es el complemento ideal para disfrutar de la visita.
Sin duda, el principal atractivo es el lago, la zona húmeda más importante del interior de Cataluña que comparte con Ivars d'Urgell. Tras décadas desecadas, se recuperó con objetivos medioambientales y turísticos, en 2005.