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Cruz del Pedró (Santa Eulàlia de Ronçana)

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La Cruz del Pedró de Santa Eulàlia de Ronçana es uno de los elementos más singulares del patrimonio histórico y etnológico del municipio. Situada en la explanada superior de la iglesia parroquial, cerca de la Fuente del Rector, esta cruz recuerda antiguas tradiciones religiosas y ceremonias populares que durante siglos formaron parte de la vida cotidiana del pueblo.

Sus orígenes se remontan a principios del siglo XVII. En el año 1604, una visita pastoral ordenó construir un conjuradero, un espacio destinado a realizar oraciones y bendiciones para proteger los cultivos de las tormentas. Dos años después, en 1606, aparece documentado por primera vez el Pedró, con la indicación de colocar una cruz de hierro o de piedra.

La cruz original era una extraordinaria muestra de forja popular catalana del primer Barroco. Presentaba un vástago de hierro retorcido en forma helicoidal, decorado con un lirio del que surgía una cruz con los extremos en forma de flor de lis. En una de sus caras había una pequeña figura de Cristo de hierro forjado. El conjunto descansaba sobre un pilar cuadrado de piedra.

La principal función del Pedró era la bendición del término municipal cada 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz. Una procesión salía de la iglesia hasta el monumento, donde los sacerdotes leían fragmentos de los cuatro evangelios y bendecían los cuatro puntos cardinales con la Vera Cruz. Este ritual simbolizaba la protección del territorio frente a las desgracias y las adversidades.

El Pedró también formaba parte de otras celebraciones, como la bendición del Domingo de Ramos. Durante la Guerra Civil sufrió daños y, posteriormente, experimentó modificaciones y un progresivo deterioro que pusieron en peligro su conservación.

Gracias a una iniciativa de recuperación impulsada por vecinos y colaboradores locales, el monumento ha sido reconstruido en un espacio público cercano a su ubicación original. Se ha reconstruido la base con las piedras antiguas y mortero de cal, mientras que una nueva cruz reproduce las formas de la original. Hoy, la Cruz del Pedró vuelve a ser un símbolo de la memoria colectiva y de las tradiciones de Santa Eulàlia de Ronçana.