Ermita de Sant Sebastià (Fondarella)
Los orígenes de la ermita de Sant Sebastià son desconocidos, ya que actualmente no puede determinarse la fecha exacta de su construcción, aunque se cree que fue construida a mediados del siglo XVIII. La primera referencia escrita que se conserva de la ermita aparece en el testamento de Cecilia Hoget, viuda de Josep Hoget, en el que expresaba, entre sus últimas voluntades, el deseo de que se celebraran misas en la ermita.
El origen de esta ermita podría estar relacionado con la creación de las cofradías de Sant Sebastià y de la Virgen del Rosario en 1749. Estas cofradías se encargaban principalmente de organizar celebraciones y actos religiosos en honor a sus patronos. Para poder realizar estas actividades, también recogían donativos y limosnas de los habitantes del pueblo.
La sencillez de su construcción, hecha en parte de piedra y en parte de tapia, hace pensar que se edificó en una época en la que los vecinos del pueblo, que formaban parte de las dos cofradías, no disponían de recursos económicos suficientes para construir una ermita con materiales de mayor calidad.
La segunda referencia escrita de la ermita se encuentra en un informe elaborado por el obispado de Solsona sobre las parroquias que formaban parte. Este informe se basaba en una visita al pueblo, durante la cual se observaba y describía su estado. En este documento también aparece un dato importante: el pueblo todavía estaba rodeado de murallas. No fue hasta principios del siglo XIX que el modelo de villa cerrada empezó a desaparecer debido al aumento de la población.