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Setas fuera de la temporada habitual: qué buscar y cuándo hacerlo

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Cuando pensamos en ir a buscar setas, casi todos tenemos el mismo reflejo mental: otoño, cesta, níscalos, boletus, rebozuelos y bosques llenos tras las primeras lluvias. Pero el mundo micológico es mucho más amplio y, sobre todo, mucho menos previsible de lo que a menudo creemos. Hay setas que no entienden de calendario "oficial" y que aparecen cuando menos lo esperas, fuera de la temporada habitual, ofreciendo una experiencia diferente, más tranquila y a menudo más salvaje.

Buscar setas fuera de temporada no es solo una cuestión de fechas, sino de observación, paciencia y conocimiento del entorno. Es cambiar el chip, entender que la seta no sale porque toque, sino porque se dan unas condiciones concretas de temperatura, humedad y entorno. Y es aquí donde entran en juego setas como la colmenilla, el marzuelo o la senderuela, especies que rompen con la idea de que "sin otoño no hay setas".

Colmenilla: la reina discreta de la primavera

La colmenilla es probablemente la seta fuera de temporada más conocida y, a la vez, una de las más valoradas gastronómicamente. Aparece principalmente en primavera, con una ventana bastante clara entre abril y mayo, aunque esto puede variar según el año y la zona. No es una seta abundante ni fácil, pero precisamente ahí reside parte de su encanto.

Una de las características más curiosas de la colmenilla es el tipo de hábitat que le gusta. No busca el bosque "perfecto", sino todo lo contrario, zonas removidas, castigadas o en proceso de regeneración. Es habitual encontrarla en bosques quemados dos o tres años atrás, en zonas donde ha habido talas forestales o en terrenos con mucha madera muerta y ramas en el suelo. También es frecuente en bosques de ribera, cerca de ríos o zonas inundables, especialmente bajo chopos, plátanos o alisos.

Buscar colmenillas es un trabajo de vista y de memoria. Si un año las has encontrado en un lugar concreto, hay muchas posibilidades de que vuelvan a salir durante algunos años seguidos. No forman grandes manchas ni "cosechas fáciles", a menudo son hallazgos puntuales, casi como un premio para quien camina atento y sin prisas.

Setas fuera de la temporada habitual: qué buscar y cuándo hacerlo

Marzuelo: la seta que sale cuando aún hace frío

Si hay una seta que simboliza ir a buscar setas fuera de temporada, esa es el marzuelo, también conocido como seta de nieve. Es una seta que aparece cuando el invierno aún no ha dicho su última palabra, a menudo entre febrero y abril, y que puede alargarse hasta principios o finales de mayo según el año.

El marzuelo tiene una relación muy estrecha con el frío. Le gustan las temperaturas bajas y a menudo sale justo cuando las nevadas empiezan a fundirse. Es habitual encontrarlo medio enterrado bajo la hojarasca, en bosques de abeto, pino negro o pino rojo, especialmente a cierta altitud. De hecho, muchos recolectores pasan a su lado sin verlo, porque no destaca demasiado y se integra perfectamente con el suelo húmedo y oscuro del bosque.

Buscar marzuelos es casi una actividad invernal: botas impermeables, ropa de abrigo y ganas de caminar en silencio. No hay multitudes ni cestas llenas, pero sí una sensación muy especial de estar en el lugar adecuado en un momento poco habitual. Es el tipo de seta que no te regala cantidad, sino experiencia.

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Senderuela: la seta de los prados y la primavera tranquila

La senderuela es una seta que a menudo pasa desapercibida porque no crece en el bosque, sino en los prados. Aparece principalmente en primavera, pero también puede alargarse hasta principios de verano, sobre todo en prados de media y alta montaña donde la humedad se mantiene más tiempo.

Es típico encontrarla formando las hileras o los llamados "corros de brujas", círculos o arcos visibles en la hierba. No es una seta espectacular a la vista, pero es muy apreciada en la cocina por su aroma intenso y su buena conservación una vez seca. A diferencia de otras setas, la senderuela tolera bastante bien el calor moderado, siempre que el prado mantenga cierta humedad.

Buscar senderuelas es una actividad casi meditativa: caminar por prados abiertos, observar la hierba, leer el terreno. Es también una buena puerta de entrada para quien quiere iniciarse en las setas fuera de temporada, ya que no requiere grandes bosques ni condiciones extremas.

Setas fuera de la temporada habitual: qué buscar y cuándo hacerlo

Otra manera de entender la temporada de setas

Ir a buscar setas fuera de la temporada habitual implica, sobre todo, cambiar la manera en que nos relacionamos con el entorno. Aquí no hay normas fijas ni fechas marcadas en el calendario. Todo depende del clima del año, de las lluvias, de la nieve, de las temperaturas y del estado del bosque.

También es una forma de escapar de la masificación del otoño. En primavera y a finales de invierno, el bosque es más silencioso, más íntimo. No siempre vuelves con la cesta llena, pero casi siempre vuelves con algo: una nueva observación, un lugar descubierto, una sensación de complicidad con el territorio.

Las setas fuera de temporada nos recuerdan que la naturaleza no funciona con horarios humanos. Quien se adapta, quien observa y quien tiene paciencia, puede descubrir otro calendario micológico, más sutil pero igualmente fascinante. Y quizá, la próxima vez que alguien diga que "no es tiempo de setas", tú ya sabrás que no es del todo así.

Publicado por Youssef Haouriqui el 24 de marzo de 2026 a las 09:31h

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