Ferràn Fabré: alma de casteller, castells plaza a plaza
Hace más de 25 temporadas que Ferran Fabré vive los castells desde dentro. Casteller de los Castellers de Vilafranca, ha dedicado buena parte de su vida a una de las tradiciones más emblemáticas de Cataluña, compartiendo el esfuerzo, la superación y las emociones que solo pueden entenderse desde la piña.
En femturisme.cat hemos querido conversar con él para descubrir sus rincones preferidos, aquellos lugares que forman parte de sus recuerdos, y su manera de entender una tradición que, más que un espectáculo, es una forma de vida.
Una Cataluña que se eleva con fuerza, equilibrio y corazón
¿Cuál es tu rincón preferido de Cataluña?
Sin ninguna duda, Son del Pi. Es un lugar mágico, regenerador. Para mí es casi un paraíso. Si tienes la suerte de subir al campanario y quedarte allí un rato, el tiempo desaparece. Cuando te das cuenta, han pasado horas sin que apenas lo hayas notado.

Foto: PMRMaeyaert (Pol Mayer), «Alt Àneu, Església de Son del Pi», Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.
¿Hay algún lugar de Cataluña que te traiga recuerdos de la infancia?
El castillo de Burriac. Desde casa, en Vilassar de Mar, siempre lo veía en lo alto de la montaña. Era la excursión de cada verano, tanto si estaba planeada como si surgía de forma improvisada. Incluso habíamos pasado alguna noche allí, algo que hoy ya no sería posible porque ahora está mucho más cuidado y musealizado.
¿Qué experiencia o tradición catalana crees que todo el mundo debería vivir al menos una vez?
Hay muchas: la Patum, las Falles d'Isil, la Santa Tecla de Tarragona... pero yo me quedo con los castells.
Porque son fuerza, equilibrio, valor y sensatez. Pero también son alegría, nervios, rabia, emoción, dulzura y tristeza. Una actuación castellera es capaz de despertar todos los sentimientos posibles.
Si tuvieras que recomendar una sola cosa a quien visita Cataluña por primera vez, ¿cuál sería?
Si solo tiene tres días, le diría que viniera a la Fiesta Mayor de Vilafranca del Penedès.
Es un resumen perfecto de la cultura popular catalana. Encontrará bailes hablados, bailes tradicionales, gigantes, diablos, dragones, el águila... y, sobre todo, la Diada de Sant Fèlix, una de las grandes citas castelleras del mundo.
¿Qué rincón de Cataluña tienes todavía pendiente de descubrir?
El Ponent catalán, especialmente los alrededores de Lleida. Es una parte del país que todavía conozco poco y que tengo muchas ganas de descubrir.
¿Por qué crees que los castells representan tan bien la identidad de Cataluña?
Porque son sensatez y arrebato al mismo tiempo. Son fuerza, vitalidad, perseverancia y mucho trabajo. Los castells solo se consiguen con un esfuerzo constante, con ensayo tras ensayo. Y eso, en cierto modo, también define a Cataluña.
¿Qué plaza o actuación llevarás siempre en el corazón?
La plaza de la Vila de Vilafranca. Es nuestra casa. Es donde siempre hay grandes castells y donde actúan las mejores colles.
Y si tengo que escoger una actuación, me quedo con Sant Fèlix de 2013, cuando los Castellers de Vilafranca completamos por primera vez el 3 de 10 con folre y manilles. Por muchos motivos, es un recuerdo que siempre me acompañará.

“Piña de torre de ocho, Sant Fèlix 2017”, de Castellers Vilafranca, CC BY-NC-ND 2.0
Después de hablar con Ferran, queda claro que los castells son mucho más que una tradición. Son una manera de entender el país, de trabajar juntos y de celebrar los éxitos colectivos.
Entre plazas llenas, torres humanas y recuerdos de infancia, su mirada nos recuerda que Cataluña se levanta igual que un castell: con esfuerzo, confianza y muchas manos formando una piña. Y quizá sea precisamente ahí donde reside su magia.
Publicado por Youssef Haouriqui el 17 de agosto de 2026 a las 11:51h